El innovador Pompidou

A día de hoy, cuando hablamos de tecnología nuestra mente de forma automática asocia la palabra a lo que ahora conocemos como “nuevas tecnologías”; el teléfono móvil, los ordenadores, la robótica… y así, a infinidad de aparatos que por norma nos hacen la vida más fácil. Sin embargo, para muchos arquitectos, la tecnología fue algo más, convirtiéndose en el punto de partida de algunos de los diseños de los que ahora podemos disfrutar.

Un ejemplo claro es el Centro Pompidou (nombre comúnmente empleado para designar al Centro Nacional de Arte y Cultura Georges Pompidou de París) diseñado por los entonces desconocidos arquitectos Renzo Piano y Richard Rogers que lograron combinar la tecnología de manera adecuada con el carácter arquitectónico basado en la preocupación de las necesidades de quien habita lo que se construye.

El diseño

El Centro Pompidou fue construido durante el mandato del presidente francés Georges Pompidou, quien quiso construir un centro cultural en París que atrajera a visitantes y que fuera un monumento en la ciudad y, a la vez, revitalizar el barrio de Les Halles, una zona deprimida económica y socialmente. Por desgracia, el presidente falleció antes de que se terminara el edificio y dejó a su sucesor Valéry Giscard d'Estaing su inauguración en 1977.

El concepto de la propuesta de Piano y Rogers fue la exposición de toda la infraestructura del edificio. El propio esqueleto envuelve el centro desde el exterior, mostrando toda la estructura de los diferentes sistemas mecánicos; no sólo para que pudieran ser entendidos, sino también para liberar al máximo el espacio interior. Este estilo innovador para los años 70, cuadrado, de estructura industrialista, y con los elementos funcionales, conductos, escaleras, etc., visibles desde el exterior, hizo que su construcción se convirtiera en un acontecimiento internacional.

Su función es también extraña para la época, ya que, la creación de un centro que reuniera arquitectura, arte moderno, arte antiguo, libros y lugares donde los niños “juegan con el arte”, no era lo más corriente.

Las influencias

El Centro Pompidou contrasta con los edificios que tiene alrededor. Obviamente, la forma, los colores y la altura de este edificio chocaban con su entorno en el momento en que se construyó (de hecho ahora sigue resultando diferente). Precisamente por eso, se desató una gran polémica cuando fue acabado, demasiada novedad para esos años 70. Por suerte, a día de hoy la gente se ha acostumbrado a su peculiar aspecto y goza de mucha popularidad.

El edificio es uno de los primeros de la corriente High Tech, influido por la arquitectura de Mies Van der Rohe y por la del grupo Archigram. Por una parte, del alemán, se aprecia en el edificio el racionalismo propio de su arquitectura moderna en el sentido de que el Pompidou es entendido como un contenedor vacío en el que se pueda meter cualquier cosa.

De otra parte, la influencia del grupo Archigram, es palpable en las novedosas y complicadas formas que tiene el edificio en cuanto a los muchísimos tubos, barras y estructuras que invaden las fachadas, usando una “tecnología en broma” que caracterizó los diseños del grupo en los años 60, todos ellos llenos de fantasía y looks sicodélicos con influencias hippies.

El edificio

El Centro Pompidou se propone como un contenedor flexible, en el cual todos los espacios interiores y elementos exteriores pueden ser modificados o cambiados según se requiera. Este efecto se consigue gracias a la estructura de acero en forma de malla que proporciona un marco estable, dentro del cual pueden colocarse y cambiarse permanentemente los suelos y tabiques para formar distintos tipos de espacios interiores.

Por el exterior, el Centro Pompidou está recubierto por una “cortina” de acero y vidrio, que incorpora elementos sólidos metálicos y que se mantiene separada de la estructura para permitir el recambio de sus partes de manera fácil. Los diferentes sistemas del exterior del edificio están pintados de diferentes colores para diferenciar sus diversas funciones. La estructura y los componentes más importantes de ventilación: de blanco, las escaleras y ascensores van pintados de color gris plateado, la ventilación fue pintada de azul, fontanería y control de incendios son verdes y los elementos que permiten el movimiento en todo el edificio, están pintados de rojo. Uno de esos “elementos móviles”, por el que el centro es más conocido, es la escalera mecánica en la fachada oeste, un tubo que zigzaguea hasta la parte superior del edificio ofreciendo una vista espectacular de la ciudad.

Dentro, el Pompidou alberga el Museo Nacional de Arte Moderno, la Bibliothèque publique d’information y un centro para la música y la investigación acústica conocido como el IRCAM. Diversidad que se mezcla con la parte abierta del solar, la plaza reservada para eventos urbanos, teatros callejeros, dibujantes, pequeñas tiendas callejeras y grupos de jóvenes, todos ellos relacionados con el arte y la cultura.

En los años que lleva operando, el Centro Pompidou se ha convertido en el edificio más visitado en Europa, a su vez, la plaza atrae a los turistas y a los parisinos por igual, quienes van para pasar un rato en medio de una espectacular escena urbana. Así que se puede decir que la propuesta novedosa partida de la tecnología ha sido un éxito, ¿no crees?.

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