La vida del Edificio España

Hay veces en las que la arquitectura se vuelve noticia, inauguraciones de edificios, proyectos que ganan concursos, diseños casi imposibles, hallazgos de edificaciones antiguas… Otras veces tan solo hace falta toparnos con un edificio con historia que resulte atractivo a los ojos de algún inversor.

Posiblemente con tan pocas palabras escritas ya te hagas una idea del edificio del que hablamos, situado en pleno centro de Madrid, presidiendo la unión de dos de las calles más representativas de la ciudad. ¿Sí? ¿Lo estás imaginando? Exacto, se trata del Edificio España.

La historia

La apertura de la Gran Vía, en la primera mitad del siglo XX, se realizó simultáneamente al ensanche de la calle Princesa siguiendo las directrices del arquitecto municipal Jesús Carrasco-Muñoz, quien en 1926 planteó una solución que buscaba el enlace directo de ambas avenidas, corrigiendo la alineación de la calle Princesa para facilitar su enlace con la Gran Vía en una ampliada plaza de España. Fue en ese momento cuando tras alguna que otra expropiación se delimitó lo que sería el solar del futuro Edificio España.

En 1947, la Compañía Inmobiliaria Metropolitana de los hermanos Otamendi Machimbarrena propuso construir un edificio monumental con usos variados como hotelería, oficinas, viviendas y galerías comerciales. Las obras del nuevo edificio – llamado “España” en referencia a su ubicación y de paso a las aspiraciones del régimen franquista impuesto tras la Guerra Civil – se ejecutaron entre ese año y 1953, siguiendo el diseño de los arquitectos Julián y Joaquín Otamendi y el cálculo estructural de su hermano el ingeniero José María.

El proyecto

Los hermanos Otamendi siguiendo las influencias recibidas a través de edificios como el de la Telefónica en la Gran Vía, la Torre de la ITT en La Habana y otros tantos edificios similares de Nueva York y Moscú, crean la volumetría escalonada y sucesivamente retranqueada que vemos en la actualidad.

Con sus 117 metros de altura y sus 26 plantas sobre rasante, la construcción del Edificio España tiene como base la estructura de hormigón armado y la monumentalidad de las fachadas ejecutadas con ladrillo visto entre bandas de piedra artificial favoreciendo el contraste cromático que se tornó frecuente en la capital desde mediados del siglo XVIII. En contraposición con ellas nos encontramos con plantas absolutamente funcionales y con la mayor singularidad del Edificio España, los cinco patios abiertos de su fachada trasera que dotan de iluminación natural y ventilación directa a todos los espacios interiores.

De forma descriptiva, el inmueble ocupa una superficie rectangular de 4.723 m2, siendo la fachada más importante la de la plaza de España, con sus 105 metros de longitud. En la planta a nivel de calle se encuentran los cinco accesos del inmueble que conducen al pasaje comercial situado en su centro, donde se encuentran los veintinueve ascensores que aseguran las conexiones verticales del edificio y que hicieron batir el récord de ascensores de la época. – No es para menos, ¿no? –

Los ocupantes

En 1953 abrió sus puertas el Hotel Plaza, con 360 habitaciones de lujo en el que se consideraba el emplazamiento ideal para el turismo extranjero por su localización, sus vistas y ¿cómo no? por sus terrazas privadas. Unos meses más tarde, en julio de 1954 se inauguró la terraza jardín de la planta 26, donde se servían cenas amenizadas por orquestas de la época.

Poco a poco el Edificio España se fue ocupando con empresas extranjeras, galerías de arte, locales comerciales y negocios referidos al turismo, líneas aéreas y agencias de viajes.

Tras más de cincuenta años de servicio, el Edificio España cayó sorprendentemente en un incomprensible abandono a principios del siglo XXI, cuando tras una cuidadosa restauración de la fachada, la propiedad se planteó un ambicioso proyecto de rehabilitación encargado a los arquitectos Antonio Ruiz- Barbarín y Carlos Rubio Carvajal que terminó siendo olvidado.

De esta manera y tras incluirse diez años más tarde en una remodelación que únicamente pretendía conservar su fachada principal, llegamos a la actualidad y con ella, a la venta en 2014 de tan representativo icono madrileño al multimillonario chino Wang Jianlin. Se prevé que este nuevo propietario reforme de manera integral el inmueble para abarcar en él un centro comercial y de nuevo un gran hotel al que se otorgará un máximo de 22.000 metros cuadrados (que no es poco…). La restauración del edificio, que está declarado como Bien de Interés Cultural e incluido en el Catálogo General de Protección de Edificios, deberá mantener la fachada frontal a la Plaza de España y parte de sus fachadas laterales a la calle de los Reyes y San Leonardo con el objetivo es preservar sus valores arquitectónicos y escultóricos.

Una nueva vida para el Edificio España y una nueva suerte que cambiará su interior pero al menos permitirá que sigamos viendo el exterior de siempre. ¿Crees que el nuevo proyecto contemplará el mantenimiento de toda la envolvente del inmueble? ¿Será conservada solamente la fachada principal y parte de las laterales dejando a capricho del nuevo proyectista la remodelación de su trasera?

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