
Con la mejora de los aislamientos, la mejora de las carpinterías exteriores y la eliminación de los puentes térmicos en la envolvente, el estándar Passivhaus pretende reducir al mínimo la influencia del ambiente exterior sobre los parámetros del ambiente interior de los edificios, de modo que se consiga un estricto control sobre la energía que entra o sale de los mismos con la finalidad de conseguir un alto confort térmico.
Al igual que con los parámetros que hemos visto en esta serie de artículos, la estanqueidad de los edificios busca una mayor eficiencia energética, en este caso mediante la minimización de las infiltraciones de aire no deseadas. La gestión, en este caso, se realizará sobre el caudal de aire de renovación de modo que se garantice la salubridad del aire para los ocupantes, eliminando los excesos de humedad, CO2, bacterias, hongos, malos olores… de modo cuantificable y eficaz.
Aunque este artículo no trata como tema principal la estanqueidad, es pertinente referirnos a ella ya que una ventilación mecánica no puede ser correctamente diseñada ni funcionará de un modo optimo si no se logra una cuantificación del caudal de aire de renovación. En otras palabras, si el aire que circula libremente entre el interior y el exterior del edificio debido a una estanqueidad ineficiente, difícilmente se podrá controlar el volumen de aire que garantice la salubridad, ni se conocerán los aportes térmicos, ni sería eficaz el uso de sistemas de recuperación de energía.
La ventilación en el CTE
El actual Código Técnico de la Edificación contempla la ventilación en los edificios como un medio para mejorar la salubridad del aire que respiramos y evitar condensaciones, tanto superficiales como intersticiales (entre los elementos constructivos).
Para ello, el CTE utiliza dos documentos básicos relacionados con la ventilación según el tipo de uso que se le dará al edificio:
- Para edificios residenciales: DB HS 3: Calidad del aire interior.
- Para el resto de edificios: DB HE 2: Rendimiento de las instalaciones térmicas
Aquí no vamos a entrar a analizar pormenorizadamente estos dos documentos, pero sí que haremos un breve resumen de ellos.
Edificios residenciales. DB HS 3
Las viviendas deben disponer de un sistema general de ventilación que puede ser híbrido o mecánico:
Ventilación híbrida: ventilación en la que cuando las condiciones de presión y temperatura ambientales son favorables, la renovación del aire se produce por ventilación natural, y en caso contrario, mediante extracción mecánica.
Ventilación mecánica: ventilación en la que la renovación del aire se produce por el funcionamiento de equipos electromecánicos.
El aire debe circular de los locales secos (habitaciones, salón…) a los húmedos (baños y cocinas). Para ellos los salones, habitaciones y salas de estar deben disponer de aberturas de admisión, y los aseos, baños y cocinas deben disponer de aberturas de extracción. Además las zonas de paso, deben disponer de aberturas de paso (las puertas).
Las cocinas deben disponer de un sistema adicional e independiente de la red general de ventilación con extracción mecánica para los vapores y los contaminantes de la cocción.
Edificios no residenciales. DB HE 2
Este documento nos remite al Reglamento de Instalaciones Térmicas de Edificios (RITE) en donde vienen categorizadas las distintas calidades del aire interior en función de su uso.
Categoría |
Calidad |
Uso |
Tasa de ventilación (l/s) |
Concentración CO2 (ppm) |
IDA1 |
Alta |
Hospitales, clínicas, laboratorios, guarderías y similares. | 20 |
350 |
IDA 2 |
Media |
Oficinas, residencias, locales comunes de edificios hoteleros, salas de lectura, museos, salas de tribunales, aulas, piscinas y similares | 12,5 |
500 |
IDA 3 |
Moderada |
Edificios comerciales, cines, teatros, salones de actos, habitaciones de hoteles, restaurantes, cafeterías, bares, salas de fiestas, gimnasios, locales para el deporte, salas de ordenadores y similares | 8 |
800 |
IDA 4 |
Baja |
Nunca se empleará salvo en casos especiales que deberán ser justificados | 5 |
1.200 |
Existen varios métodos para cuantificar las categorías:
- Por nivel de CO2.
- Por calidad del aire percibido.
- Por tasa de aire exterior por persona (método indirecto).
- Por tasa de aire exterior por unidad de superficie (método indirecto).
- Por niveles de concentración de contaminantes específicos.
En la práctica, el procedimiento de diseño más usado es el método indirecto basado en la ocupación. A partir de los valores de tasa de ventilación por persona, la superficie del local y la densidad de ocupación por uso previsto, puede calcularse el caudal de aire de renovación para cada caso.

La ventilación en el Passivhaus
En todo tipo de edificios, el sistema de ventilación propuesto por Passivhaus se centra en aquellos de ventilación mecánica controlada de doble flujo, ya que presenta ciertas ventajas:
Mejor estanqueidad al aire del edificio, al reducir las aberturas de admisión en fachadas.
Mejor aislamiento acústico con el exterior por el mismo motivo.
Mejor calidad del aire de admisión debido a la posibilidad de incorporación de elementos de filtrado.
Mejor calidad del aire interior debido al control continuado de los niveles de humedad y CO2, eliminando malos olores así como la aparición de moho y condensaciones.
Posibilidad de incorporar dispositivos de recuperación de calor.
Posibilidad de atemperamiento del aire de admisión mediante el empleo de un intercambiador tierra/aire.
Posibilidad de emplear el aire de renovación como vehículo caloportador.
Control del caudal de aire, pudiendo variarlo.
Con este artículo, ya hemos hablado sobre los puntos básicos del estándar Passivhaus. En el siguiente artículo veremos si este tipo de edificios y viviendas son rentables económicamente en España.
Os esperamos.
Para que puedas seguir en orden la serie de artículos de passivhaus:
Passivhaus: 7 principios básicos (1/8)
Passivhaus: Definición del estándar (2/8)
Passivhaus: La envolvente y el aislamiento (3/8)
Passivhaus: Puentes térmicos (4/8)
Passivhaus: Ventanas y el sol (5/8)





