Las casas cubo de Rotterdam: un bosque urbano atípico

Cada vez estamos más acostumbrados a toparnos con los llamados “experimentos arquitectónicos” pero aunque parezca algo contemporáneo y novedoso, nada más lejos de la realidad. Desde los comienzos de la arquitectura, cada diseñador está llamado a la innovación, a resaltar sus obras sobre los convencionalismos típicos de lo urbano, a velar por permanecer en el recuerdo de cualquier ciudadano de a pie.

La ventaja de que esas iniciativas se lleven a cabo es la de contemplar en cualquier rincón del mundo construcciones de mil tipos, todas ellas diferentes y cada una espectacular a su manera. Entre ellas, una de las que más impactó por su ingenio y la época en la que se desarrolló es el conjunto de las Kubuswoning, o casas cubo, ubicadas en Overblaak 70, Rotterdam (Holanda). Peculiares de suelo a techo sin ninguna duda, ¿quieres conocerlas mejor?

La idea

Tras la destrucción del refugio Oude durante la Segunda Guerra Mundial, al arquitecto Piet Blom se le encargó reconstruir la zona con una arquitectura de “carácter”. Fue así como se le presentó al arquitecto la oportunidad de aplicar su anterior exploración de vivienda cubo en Helmond a un contexto más urbano.

Conocido por su deseo de desafiar las convenciones, Blom se esforzó en disolver los atributos típicos por los cuales una casa es calificada como vivienda, para ello giró 45º la estructura cúbica que se utiliza normalmente y la emplazó sobre pilares con forma hexagonal. Esta composición se asemeja en gran medida a la estructura de un árbol, por lo que el conjunto entero de Kubuswoning aparece a la vista como un bosque urbano construido sobre un puente peatonal que existía previamente.

El desarrollo

Pocos edificios sobrevivieron al bombardeo de 1940 y como resultado del cambio de gobierno en 1974, la regeneración urbana y la vivienda se convirtieron en las principales prioridades para el concejo municipal. Hans Mentink, el político encargado de la ordenación del territorio en el momento, se había cansado de la arquitectura utilitaria e Impresionado por casas cubo de Blom en Helmond le adjudicó el contrato para crear un plan de desarrollo para el área de Oude Haven.

Blom, finalmente dividió el desarrollo de la zona en tres proyectos – Blaaktoren, una torre de apartamentos hexagonal que asemeja la forma de un lapicero, Spaanse Kase, un complejo de edificios en terrazas que rodean un patio interior, y la Kubuswoningen, una exploración sucesiva de casas cubo en una cuadrícula de mayor escala –.

El arquitecto consideró crear una comunidad urbana asemejando un pueblo en el interior de una gran ciudad. Además, idealizando la experiencia que debe suponer vivir en los árboles, representó el conjunto como un bosque que permitía maximizar el espacio público por debajo de las viviendas a la vez que creaba vistas ideales desde cada cubo, un concepto que se inspiró en la obra de Le Corbusier.

Ya en 1984 se construyó el complejo con 38 cubos residenciales y dos súper cubos más grandes. El SuperCube austral fue desarrollado como una escuela de arquitectura, mientras que el SuperCube nothernmost estaba destinado a funciones comerciales. El resto de cubos, destinados a vivienda, se apoyan sobre una base hexagonal constituida por la unión de tres pilares de hormigón que sirve como lugar de almacenamiento para los residentes del Kubuswoning.

Interiormente, y como podrás imaginar, la distribución de las viviendas no es de lo más común. Con una superficie total de 106 metros cuadrados - de los cuales más del 25% es inhabitable debido a la inclinación de las paredes – cada casa cubo es dividida en tres niveles. El piso inferior está destinado al espacio de estar, la cocina equipada en una de las esquinas y la zona de estudio, el nivel intermedio distribuye sus estancias en dormitorios y un baño, mientras que el superior abarca un espacio en forma de pirámide triangular usado como salón, dormitorio o zona de juego para los niños. Es posible incluso que sus residentes lo utilicen como solárium porque con las grandes zonas acristaladas el sol entra seguro.

Cada casa cubo se construyó con un esqueleto de estructuras de madera, aislado con lana de roca, y cubierto con cemento y tablero de fibra de madera. La mayoría de las ventanas que dan a la arteria de siete carriles Blaak no son practicables para aislar la vivienda del excesivo ruido de la zona. Afortunadamente, la geometría y la orientación de las casas cubo permiten al resto de las ventanas abrirse y así conseguir la ventilación necesaria.

Está claro que una casa cubo girada 45º no es lo más normal, y que a poca curiosidad que se tenga es inevitable querer ver su interior y experimentar aunque sea solamente por un ratito lo que supone vivir en una de ellas. Por eso, uno de los propietarios del conjunto decidió convertir su vivienda en museo y así, previo pago, dar a conocer el lugar y la experiencia a todo aquel que pase por allí.

Si con este artículo se ha despertado tu curiosidad y tienes previsto visitar la zona, te dejamos el enlace de la casa cubo museo, y a disfrutar!!

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