Le 2-22, el edificio en una urna

Como ya imaginarás, no en todas las ciudades del mundo existen asociaciones que se impliquen en el desarrollo del entorno que las rodea, y menos aún que se preocupen por el medio ambiente o la eficiencia energética. Sin embargo, de vez en cuando, buscando lugares que ofrezcan un espacio para el intercambio cultural, nos encontramos con buenos ejemplos de desarrollo respetuoso y sostenible. Este es el caso del edificio 2-22 de Montreal. ¿Quieres conocerlo mejor?

¿Cómo empezó todo?

A finales del año 2010 la Sociedad de Desarrollo Angus (SDA), sacó a concurso la renovación de una antigua fábrica situada en pleno centro de Montreal, con la idea de convertirla en una construcción ecológica dedicada a la economía del futuro que además agrupase a empresas de diferentes sectores.

Los desafíos entonces eran: aumentar la densidad de las oficinas e industrias para alcanzar el objetivo de rentabilidad que el sector establecía, lograr una integración armoniosa con el resto de proyectos de la zona y ¿cómo no? favorecer de alguna manera la calefacción solar pasiva en invierno, la ventilación natural y la refrigeración durante los meses de verano.

El 2-22

Ya en febrero de 2012, y fiel a su misión de contribuir a la regeneración urbana y a la economía social, la Sociedad de Desarrollo Angus inauguró el edificio 2-22, nuevo emblema de los Quartier des Spectacles, situado en la esquina entre las calles de San Lorenzo y Santa Catalina y diseñado por Aedifica y Gilles Huot Arquitectos. Con sus seis pisos y una superficie construida de 5.500 metros cuadrados se constituyó como un referente del desarrollo cultural.

Ya a simple vista, la volumetría del edificio no pasa desapercibida. La idea de fluidez junto con la necesidad de una buena circulación, influyó en el diseño esperando crear un “diálogo” entre el edificio y los transeúntes. Para ello se generó un quiebro hacia el interior como entrada principal, despejando la acera y proporcionando más amplitud al bulevar.

El resto del diseño sigue los estándares ambientales LEED-NC y resulta bastante innovador, sobre todo por su doble fachada. La parte interior de ésta, realizada con madera es protegida y a la vez que exhibida gracias a una cobertura de cristal que envuelve todo el edificio por su cara exterior. Este sistema a modo de invernadero minimiza el intercambio de calor sin reducir la cantidad de luz que llega al interior del edificio, por lo que ayuda a mejorar la eficiencia energética de los sistemas de climatización.

Otra ventaja de este diseño, es la posibilidad de dejar la parte inferior de la envolvente de cristal abierta durante los meses de verano. Con este sencillo gesto, se favorece la ventilación natural y se refrigera con ella la fachada interior de madera.

Una de las finalidades del 2-22, aparte de la eficiencia energética, es el fomento de la cultura en el entorno, por ello ofrece distintos tipos de actividades. Pensando en esa diversidad, y de manera consecuente con ella, se diseñó la distribución de las ventanas, así pues, las salas de exposición en las plantas superiores disfrutan de una iluminación controlada, mientas que los entornos de trabajo cuentan con amplios ventanales que proporcionan gran cantidad de luz natural a cada espacio.

El espectáculo de luz

El edificio 2-22 está ocupado por diferentes organismos como la estación de radio CIBL y La Vitrine, una organización sin ánimo de lucro dedicada a la promoción de todas las actividades culturales de la ciudad.

Esta última organización, decidió en 2013 ampliar el proyecto multimedia que comenzó en 2012 en el interior del edificio y en la puerta de entrada, y lo trasladó al exterior de éste creando un espectáculo multimedia de luz y color gracias a las proyecciones sobre paneles LED convencionales realizadas por Moment Factory.

Esas proyecciones abarcan los tres primeros pisos del edificio, transformando su superficie en un entorno en el que no solo se proyectan vídeos con contenido artístico, sino que además se informa sobre las últimas ofertas culturales de la ciudad. Como era de esperar, el evento de iluminación se ha convertido en un gran atractivo cultural de la zona, más si cabe en esos momentos en los que él muestra historias del barrio y hace revivir emblemáticas ubicaciones mediante ese uso creativo de la luz, rindiendo homenaje a la evolución de este espacio mítico del paisaje urbano de Montreal.

¿Te parece una buena forma de fomentar la diversidad cultural utilizando el edificio? ¿Te gustaría un edificio así en tu ciudad?

Publicado en Arquitectura, Energética y etiquetado , , , , .